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Inspírese en el trabajo de 4 arquitectas que le dieron otra visión al mundo

29/01/2018

¿Usted sabía que en medio de una profesión que consagra tantos hombres, existen arquitectas excelentes que, muchas veces, no ganan tanto reconocimiento? Hoy eso va a cambiar un poquito. Acompañe nuestro post que presenta a cuatro figuras revolucionarias y entienda el impacto que cada una de ellas tuvo en la sociedad.

¿Ya se dio cuenta de que, al buscar grandes nombres de la arquitectura mundial, las mujeres aparecen con poca frecuencia? Si no lo ha reparado, haga un ejercicio simple: abra el Google y busque “mayores arquitectos del mundo”.

Eso no significa que ha habido una falta de participación femenina en la arquitectura o que no existan trabajos suficientes capaces de quebrar barreras e innovar en la profesión. Muy por el contrario, ellas siempre estuvieron allí. Sin embargo, vivieron en medio de una sociedad que, en su mayoría, casi no reconocía las obras firmadas por mujeres.

Los tiempos cambiaron y, aunque ahora ellas hayan ganado su espacio, varios nombres históricos cayeron en el olvido. Como creemos en la influencia de las mujeres en la arquitectura, hicimos este post listando a algunas de las figuras más importantes del área.

¡Continúe leyendo y entienda por qué el trabajo de cada una de ellas fue tan notable para la sociedad!

SESC Pompeia, en São Paulo, por Lina Bo Bardi

1. Lina Bo Bardi

Nacida en el año de 1914, en Italia, Lina Bo Bardi mostró interés por la arquitectura desde muy pronto. Después de graduarse en la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Roma, no demoró en ganar su espacio.

En medio de un período de ascensión, la carrera de Lina pasó por momentos turbulentos que tenían como contexto la Segunda Guerra Mundial. En el año de 1943, su estudio fue bombardeado y, después de afiliarse al Partido Comunista Italiano, encontró refugio en Brasil.

A pesar de haber nacido en Roma e iniciado su contacto con la profesión en Europa, fue por aquí que la arquitecta dejó su legado. Su mayor proyecto fue el del Museo de Arte de São Paulo, conocido como MASP.

Lina encontró en Brasil la oportunidad de desarrollar un estilo propio de manera innovadora y libre. La arquitectura europea en la época estaba masacrada por la guerra y no había mucho espacio para que los profesionales perfeccionaran sus habilidades.

Ya Brasil andaba a contramano de toda la catástrofe que acontecía en Europa y era una tierra que abrazaba nuevos movimientos del arte y de la arquitectura. De esa forma, la profesional descubrió su interés en unir los conceptos del Modernismo con el arte popular.

Además de proyectar el MASP, Lina Bo Bardi también fue responsable por otro edificio notable: el SESC Pompeia, en São Paulo, símbolo de un fuerte movimiento artístico-cultural de la capital paulista.

 SESC Pompeia, en São Paulo

2. Marion Mahony Griffin

La arquitecta estadunidense nació en el año de 1871. En aquella época, las mujeres no ejercían la profesión, y Marion fue una de las primeras arquitectas licenciadas de todo el mundo.

A pesar de ser pionera en el área, sufrió mucho por no conseguir encontrar su lugar en medio de un mercado dominado por hombres. Después de actuar por 15 años en la oficina de Frank Lloyd Wright, famoso arquitecto norteamericano, su trabajo todavía era reconocido sólo como una ayuda para sus colegas del sexo masculino.

Marion era especialista en proyectos y perspectivas visuales hechas en acuarela. Ella se ocupaba tanto del área de paisajismo como de edificaciones, y es una de las participantes originales del movimiento Prairie School.

La Prairie School (en portugués, Escuela Praire) fue una vertiente arquitectónica importante en los Estados Unidos, que pregonaba principalmente la simplicidad y la funcionalidad de los ambientes — en contrapartida al neoclásico que tenía éxito en la época.

Es posible afirmar que la vida profesional de Marion Mahony, un ícono tan emblemático en la arquitectura femenina, fue ofuscada por sus superiores, que no reconocieron su trabajo y además obtuvieron prestigio innumerables veces.

A pesar de tantos momentos de turbulencia, hoy en día la carrera de la arquitecta es reconocida mundialmente y ella ya fue considerada, inclusive, la “mayor diseñadora de arquitectura de su generación” por historiadores del área, como Reyner Banham.

3. Zaha Hadid

La arquitecta inició su carrera a mediados de los años 70, época en la que la profesión pasó por una fase de cambio en la sociedad. Es posible percibir esas características en las edificaciones diseñadas por Hadid con formas inusitadas, creativas y completamente adelantadas a su tiempo.

Sus obras se encuadran en la corriente deconstructivista de la arquitectura, que tuvo espacio en la era post-moderna, a mediados de los años 80. El movimiento tenía como principal característica el cambio de las formas y volumen de los proyectos, y eso se hacía a partir de la proyección de edificios con tenor abstracto.

Zaha trabajaba en Londres, pero sus proyectos más notables pueden ser encontrados en todo el mundo. Vea algunos de ellos abajo:

Después de dejar un legado de obras que quebraron paradigmas y propusieron una visión artística de la profesión, Hadid fue reconocida con el premio Pritzker, el “Nobel de la Arquitectura”. Con eso, conquistó el marco de ser la primera mujer y la primera persona árabe en recibir ese honor.

Biblioteca y Centro de Aprendizaje de la Universidad de Economía de Viena / Zaha Hadid

4. Teresa Borsuk

A pesar de que nuestra lista contiene varios nombres más antiguos, tiene espacio de sobra para arquitectas memorables que todavía están en actividad, como Teresa Borsuk, que tiene 61 años.

Su interés por la arquitectura se inició muy pronto y, ya en la infancia, practicaba la profesión jugando mientras montaba casas de Lego. Con el pasar del tiempo, el deseo de seguir la carrera continuó, y Teresa recibió su diploma en la University College London, su tierra natal, en el año de 1981.

Borsuk es muy conocida por sus proyectos de reforma y construcción de fachadas de casas y edificios, y su habilidad de transformar lo antiguo en nuevo siempre fue elogiada a lo largo de sus 30 años de carrera.

Además del innegable talento, otro motivo que hizo que la profesional se volviera un ícono mundial fue su capacidad de liderazgo y la búsqueda de la igualdad entre los géneros. Esa característica consagró a Teresa con el trofeo de arquitecta del año por la AJ Woman Architect of the Year.

Al asumir en 2014 el cargo de socia en el estudio Pollard Thomas Edwards Architects, Teresa aumentó el número de profesionales del sexo femenino en más del 50%. Eso representó una victoria para un grupo que gana poquísimo reconocimiento internacional — aunque sea mayoría en Brasil (aquí, el  60% de los arquitectos son mujeres).

De todos los ganadores del Pritzker, que acontece anualmente desde el año 1979, ¡sólo dos son mujeres! Acciones como la de Teresa, entonces, deben ser valorizadas y reproducidas cada vez más en los estudios de arquitectura de todo el mundo.

¿Y entonces? Después de conocer historias tan inspiradoras de mujeres en la arquitectura, ¿qué tal compartir este contenido en las redes sociales para que sus amigos se enteren del asunto?

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